Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Durante la Depresión, W. C. Fields, el comediante, perdió todo su dinero y se encontró sin ingresos, sin trabajo y habiendo perdido hasta los me dios de ganarse la subsistencia (el vaudeville). Además, contaba con más de sesenta años, edad a la que muchos hombres se consideran «viejos». Él estaba tan ansioso por conseguir un regreso a los escenarios, que incluso se ofreció a trabajar gratis en un nuevo campo, el cine. Además de todos sus otros problemas, se cayó y se hirió en el cuello. Demasiadas cosas, las suficientes como para abandonar el lugar y dejarlo todo. Pero Fields perseveró. SabÃa que si continuaba, antes o después, la «casualidad» se le presentarÃa, y lo hizo, pero no la casualidad.
Marie Dressler también se encontró en lo más bajo y arruinada; desaparecido todo su dinero, sin trabajo, cuando tenÃa unos sesenta años. Ella también buscó la «casualidad» y la encontró. Su perseverancia le produjo un éxito asombroso en el último perÃodo de su vida, mucho más allá de la edad en que la mayorÃa de los hombres y de las mujeres han abandonado ya su ambición de conseguir algo.