Piense y hágase rico
Piense y hágase rico El Corán, la palabra revelada por Dios, fue lo más cercano a un milagro que Mahoma hizo en toda su vida. No habÃa sido poeta; no tenÃa el don de la palabra. Y, sin embargo, los versos del Corán, tal y como él los recibió y los recitó con toda fidelidad, eran mejores que cualesquiera versos que los poetas profesionales de las tribus pudieran producir. Eso fue un verdadero milagro para los árabes. Para ellos, el don de la palabra era el mayor don, el poeta era todopoderoso. Además, el Corán decÃa que todos los hombres eran iguales ante Dios, que el mundo debÃa ser un estado democrático, el Islam. Esta herejÃa polÃtica, más el deseo de Mahoma de destruir los 360 Ãdolos existentes en la plaza de la Caaba, fue lo que le ganó el destierro. Los Ãdolos atraÃan a las tribus del desierto a La Meca, y eso significaba comercio. Asà que los hombres de negocios de La Meca, los capitalistas, de los que él mismo habÃa formado parte, se echaron sobre Mahoma. Entonces se retiró al desierto y demandó la soberanÃa sobre el mundo entero.