Piense y hágase rico
Piense y hágase rico El auge del Islam comenzó. Del desierto surgió una llamarada que no se extinguirÃa: un ejército democrático luchando como una unidad y preparado a morir sin pestañear. Mahoma habÃa invitado a judÃos y a cristianos a unÃrsele, porque él no estaba creando una nueva religión. Estaba llamando a todos aquellos que creÃan en un solo Dios a unirse en una sola fe. Si los judÃos y los cristianos hubieran aceptado su invitación, el Islam hubiese conquistado el mundo entero. Pero no fue asÃ. Ni siquiera aceptaron la innovación de Mahoma de introducir la guerra humana. Cuando los ejércitos del profeta entraron en Jerusalén, no mataron a una sola persona a causa de su fe. En cambio, cuando los cruzados entraron en la Ciudad Santa, varios siglos más tarde, no le fue perdonada la vida a ningún musulmán, fuera hombre, mujer o niño. Los cristianos, no obstante, aceptaron una idea musulmana: el lugar de aprendizaje, la universidad.