Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Cuando uno se eleva hasta ese nivel de pensamiento más alto por medio de cualquier forma de estimulación mental, un individuo ocupa casi la misma posición que otro que ha ascendido en un avión hasta una altura desde la que puede observar más allá de la lÃnea del horizonte que limita su campo de visión cuando se encuentra en tierra. Es más, mientras se encuentra en ese nivel de pensamiento elevado, el individuo no se ve atado por ninguno de los estÃmulos que circunscriben y limitan su visión mientras afronta los problemas de ganar lo suficiente para cubrir las tres necesidades básicas que tiene planteadas: alimento, ropa y cobijo. Se encuentra entonces en un mundo de pensamiento del que se han eliminado con tal efectividad los pensamientos cotidianos y ordinarios, como lo están los valles y colinas y otras limitaciones de la visión fÃsica para el que se encuentra en un avión.
Mientras se encuentra en este plano exaltado del pensamiento, la facultad creativa de la mente obtiene libertad para la acción. De ese modo se ha despejado el camino para el funcionamiento del sexto sentido. El individuo se vuelve receptivo a ideas que no hubieran acudido a su mente en otras circunstancias. El «sexto sentido» es la facultad que marca la diferencia entre un genio y un individuo ordinario.
EL INCREMENTO DE LA CAPACIDAD CREATIVA