Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Tras acabar este capÃtulo, usted habrá observado que, durante su lectura, se sentÃa elevado a un nivel más alto de estimulación mental. ¡Espléndido! Vuelva a leerlo dentro de un mes y observe cómo su mente alcanza un nivel de estimulación aún más elevado. Repita esta experiencia de vez en cuando, sin que le preocupe lo mucho o lo poco que aprenda en cada ocasión, y terminará por encontrarse en posesión de un poder que le permitirá desembarazarse del desánimo, dominar el temor, superar la dilación y utilizar la imaginación con plena libertad. Entonces percibirá el tacto de ese «algo» desconocido que ha sido el espÃritu motivador de todo pensador, lÃder, artista, músico, escritor o estadista realmente grandes. Será el momento de transmutar sus deseos en su equivalente fÃsico o financiero, y lo hará con la misma facilidad con la que antes se tumbaba y se abandonaba ante la aparición de la primera señal de oposición.