Piense y hágase rico
Piense y hágase rico EL INCENTIVO QUE CONDUCE A LA RIQUEZA
Hace mucho tiempo, un gran guerrero afrontó una situación que requerÃa de él una decisión que garantizara su éxito en el campo de batalla. Iba a enviar sus tropas contra un enemigo poderoso, cuyos hombres superaban a los suyos en número. Embarcó a sus soldados, navegó hacia el paÃs enemigo, desembarcó soldados y equipos, y dio la orden de quemar las naves que los habÃan llevado hasta allÃ. Al dirigirse a sus hombres antes de la primera batalla, dijo: «Ved cómo los barcos se convierten en humo. ¡Eso significa que no podremos dejar estas playas vivos a menos que ganemos! ¡Ahora no tenemos opción: venceremos o moriremos!».
Vencieron.
Cada persona que vence en cualquier empresa debe estar dispuesta a quemar sus naves y eliminar todas las posibilidades de dar marcha atrás. Sólo asà puede tener la seguridad de mantener ese estado mental conocido como deseo ardiente de ganar, esencial para el éxito.
La mañana siguiente al gran incendio de Chicago, un grupo de comerciantes se quedó de pie en State Street, observando los restos humeantes de lo que habÃan sido sus tiendas. Organizaron una reunión para decidir si tratarÃan de reconstruirlas o abandonarÃan Chicago para volver a empezar en algún lugar del paÃs más prometedor. Llegaron a una decisión, todos menos uno: abandonar Chicago.