Aurelia o El sueno y la vida
Aurelia o El sueno y la vida ¡EurÃdice! ¡EurÃdice!
¡Perdida por segunda vez!
¡Todo ha terminado, todo ha pasado! ¡Ahora soy yo quien debe morir y morir sin esperanza! ¿Qué es pues la muerte? ¿Si fuera la nada?… Plugiera a Dios, pero Dios mismo no puede hacer que la muerte sea la nada.
¿Por qué pienso ahora por primera vez en Él, desde hace tanto tiempo? El sistema fatal que se habÃa formado en mi espÃritu no toleraba esa soberanÃa solitaria…; o más bien se absorbÃa en la suma de los seres: era el dios de Lucrecio, impotente y perdido en su inmensidad.
Sin embargo, ella creÃa en Dios y un dÃa sorprendà el nombre de Jesús en sus labios. Brotaba tan dulcemente, que lloré. ¡Oh, Dios mÃo!, esa lágrima… ¡Se secó hace mucho tiempo! ¡Esa lágrima, Dios mÃo! ¡Devuélvemela!
