Aurelia o El sueno y la vida
Aurelia o El sueno y la vida —¡Dios está con él! —exclamé—; ¡pero ya no está conmigo! ¡Oh desdicha! ¡Lo he arrojado de mÃ, lo he amenazado, lo he maldecido! ¡Era él precisamente, aquel hermano mÃstico, que se alejaba de mi alma cada vez más y que me prevenÃa en vano! ¡Ese esposo preferido, ese rey de gloria, es quien me juzga y me condena, quien se lleva para siempre a su cielo a aquella que él mismo me habrÃa dado y de quien soy indigno ahora!
