Los jardines interiores
Los jardines interiores 
¡Tan rubia es la niña, que
cuando hay sol no se la ve!
Parece que se difunde
en el rayo matinal,
que con la luz se confunde
su silueta de cristal
tinta en rosas y parece
que en la claridad del dÃa
se desvanece
la niña mÃa.
Si se asoma mi Damiana
a la ventana y colora
la aurora su tez lozana
de albérchigo y terciopelo,
no se sabe si la aurora
ha salido a la ventana
antes de salir al cielo.
Damiana en el arrebol
de la mañanita se
diluye y si sale el sol,
por rubia… ¡no se la ve!
