Los jardines interiores
Los jardines interiores 
I
Ésta es la vieja canción
que en una vieja guitarra,
mi coplero, viejo y ciego,
a quien quiere oírla, canta:
«La Muerte es una madre,
la Vida una madrastra;
mortal, no te importe sufrir en el mundo,
el mundo es un Valle de Lágrimas […]».
«Resígnate a ser pobre
si pobre eres y aguarda;
los pobres del mundo son ricos del cielo,
los ricos allá no son nada […]».
Esta es la vieja canción
que en una vieja guitarra,
la Ilusión, viejo coplero,
a quien quiere oírla canta.
II
Esta es la vieja canción;
mas por vieja ya no priva,
nadie escucha al pobre diablo
que la espeta en una esquina.
La humanidad ya no sueña
y de su fe desprovista,
mas quiere un «¡ten!» aquí abajo
que dos «te daré» allá arriba…
