Poesia y prosa
Poesia y prosa No, por cierto; como me saludaba con tanta amabilidad, le tendí la mano, pero ignoro quién es: debes parecerte extraordinariamente a una amiga suya…
Y cambié de conversación, muy satisfecho en el fondo, después de las angustias de Italia, de que mi Blanca no recordase…
¿Estaría salvada?