Poesia y prosa
Poesia y prosa Un sueño
Los sueños son así

En la pieza contigua había una gran mesa, sobre la cual, en medio de un desorden de herramientas, de crisoles, de barras metálicas diversas, de envoltorios con limaduras, y otros con piedras preciosas, se erguía una custodia de plata con relicario de oro.
Era la obra del platero Lope, para el convento.
No lejos de la mesa, un gran bastidor sobre toscos pies de madera enmarcaba, bien estirada, una tela de seda, bordada, en gran parte, con diversos motivos, también de oro y plata, siendo el principal un divino Pastor que llevaba al hombro, amoroso, a la oveja perdida. Era aquella labor, visiblemente destinada a un ornamento de iglesia, la obra de Mencía.
Mesa y bastidor estaban cerca de la única ventana de la habitación, a fin de recibir la luz que por ella entraba. En el lado opuesto, en el intervalo existente entre una puerta y el ángulo del muro, había un escritorio de modesta apariencia, como todo el mobiliario. Sobre él un rimero de libros, de piedad, de enseñanza o entretenimiento.
