Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Ésta es la entrega de lo máximo, el ser riesgo y peligro y un juego de dados con la muerte.
Y donde hay inmolación y servicios y miradas de amor: allà hay también voluntad de ser señor. Por caminos tortuosos se desliza lo más débil hasta el castillo y hasta el corazón del más poderoso – y le roba poder.
Y este misterio me ha confiado la vida misma. «Mira, dijo, yo soy lo que tiene que superarse siempre a sà mismo.
En verdad, vosotros llamáis a esto voluntad de engendrar o instinto de finalidad, de algo más alto, más lejano, más vario: pero todo eso es una única cosa y un único misterio.
Prefiero hundirme en mi ocaso antes que renunciar a esa única cosa; y, en verdad, donde hay ocaso y caer de hojas, mira, allà la vida se inmola a sà misma – ¡por el poder!
Pues yo tengo que ser lucha y devenir y finalidad y contradicción de las finalidades: ¡ay, quien adivina mi voluntad, ése adivina sin duda también por qué caminos torcidos tiene él que caminar!
Sea cual sea lo que yo crea, y el modo como lo ame, – pronto tengo que ser adversario de ello y de mi amor: asà lo quiere mi voluntad.