Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Todas las cosas siniestras del futuro, y todas las que alguna vez espantaron a pájaros extraviados, más confortables son, en verdad, y más familiares que vuestra «realidad».
Pues habláis asÃ: «Nosotros somos enteramente reales, y ajenos a la fe y a la superstición»: asà hincháis el pecho – ¡ay, aunque ni siquiera tenéis pechos!
SÃ, ¡cómo ibais a poder creer vosotros, gentes salpicadas de múltiples colores! – ¡si sois estampas de todo lo que alguna vez fue creÃdo!
Refutaciones ambulantes sois de la fe misma, y una dislocación de todos los pensamientos. Indignos de fe: ¡asà os llamo yo a vosotros, reales!
Todas las épocas han parloteado unas contra otras en vuestros espÃritus; ¡y los sueños y parloteos de todas las épocas eran más reales incluso que vuestra vigilia!
Estériles sois: por eso os falta a vosotros la fe. Pero el que tuvo que crear, ése tuvo siempre también sus sueños proféticos y sus signos estelares – ¡y creÃa en la fe! –
Puertas entreabiertas sois vosotros, junto a las cuales aguardan sepultureros. Y ésta es vuestra realidad: «Todo es digno de perecer»[210].