Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Un poco de sabidurÃa sà es posible; mas ésta fue la bienaventurada seguridad que encontré en todas las cosas: que prefieren – bailar sobre los pies del azar.
Oh cielo por encima de mÃ, ¡tú puro!, ¡elevado! Ésta es para mà tu pureza, ¡que no existe ninguna eterna araña y ninguna eterna telaraña de la razón: –
– que tú eres para mà una pista de baile para azares divinos, que tú eres para mà una mesa de dioses para dados y jugadores divinos![299] –
Pero ¿te sonrojas? ¿He dicho tal vez cosas que no pueden decirse? ¿He blasfemado queriendo bendecirte?
¿O acaso es el pudor compartido el que te ha hecho enrojecer? – ¿Acaso me ordenas irme y callar porque ahora – viene el dÃa?
El mundo es profundo y más profundo de lo que nunca ha pensado el dÃa[300]. No a todas las cosas les es lÃcito tener palabras antes del dÃa. Pero el dÃa viene: ¡por eso ahora nos separamos!
Oh cielo por encima de mÃ, ¡tú pudoroso!, ¡ardiente! ¡Oh tú felicidad mÃa antes de la salida del sol! El dÃa viene: ¡por eso ahora nos separamos! –
Asà habló Zaratustra.