Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Zaratustra se embarca y durante la travesÃa narra a los marineros un sueño que acaba de tener: el apartado correspondiente se titula «De la visión y del enigma». Y sin duda no es posible resumir más concentradamente el núcleo de esta obra que diciendo: Asà habló Zaratustra es «la visión de un enigma». Visión, por la inmediatez con que se presenta, por el espanto que produce. Enigma, porque permanece en lo inexpresado. Y de ese espanto, que es como una culebra atravesada en la garganta, el hombre sólo puede librarse mordiendo y arrancando la cabeza de la serpiente, y arrojándola lejos. Entonces rÃe. «Nunca antes en la tierra habÃa reÃdo hombre alguno como él rió». Los intermedios lÃricos son frecuentes en esta tercera parte, alcanzando cumbres altÃsimas, como en el titulado «Antes de la salida del sol». Pero el pensamiento del eterno retorno vuelve a aflorar una y otra vez, y llega a su más detallada expresión en los apartados «Del espÃritu de la pesadez» y «El convaleciente». Concluye esta tercera parte con el comentario de la canción de amor al dolor, esencia del mundo, que volverá a aparecer al final de la última parte.
¡Oh hombre! ¡Presta atención!
¿Qué dice la profunda medianoche?
«Yo dormÃa, dormÃa, –
De un profundo soñar me he despertado: –
El mundo es profundo