Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra Existen muchos caminos y muchos modos distintos de superación: ¡mira tú ahí! Mas sólo un bufón piensa: «el hombre es algo sobre lo que también se puede saltar».
Supérate a ti mismo incluso en tu prójimo: ¡y un derecho que puedas robar no debes permitir que te lo den!
Lo que tú haces, eso nadie puede hacértelo de nuevo a ti. Mira, no existe retribución.
El que no puede mandarse a sí mismo debe obedecer. ¡Y más de uno puede mandarse a sí mismo, pero falta todavía mucho para que también se obedezca a sí mismo!
5
Así lo quiere la especie de las almas nobles: no quieren tener nada de balde, y menos que nada, la vida[372].
Quien es de la plebe quiere vivir de balde; pero nosotros, distintos de ellos, a quienes la vida se nos entregó a sí misma, – ¡nosotros reflexionamos siempre sobre qué es lo mejor que daremos a cambio!
Y en verdad, es un lenguaje aristocrático el que dice: «lo que la vida nos promete a nosotros, eso queremos nosotros – ¡cumplírselo a la vida!».
No debemos querer gozar allí donde no damos a gozar. Y – ¡no debemos querer gozar!