Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, – el anillo del retorno?
Nunca encontré todavÃa la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!
¡Pues yo te amo, oh eternidad!
5
Si yo soy amigo del mar y de todo cuanto es de especie marina, y cuando más amigo suyo soy es cuando, colérico, él me contradice:
Si en mà hay aquel placer indagador que empuja las velas hacia lo no descubierto, si en mi placer hay un placer de navegante:
Si alguna vez mi júbilo gritó: «La costa ha desaparecido, – ahora ha caÃdo mi última cadena –
– lo ilimitado ruge en tomo a mÃ, allá lejos brillan para mà el espacio y el tiempo, ¡bien!, ¡adelante!, ¡viejo corazón!».–
Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, – el anillo del retorno?
Nunca encontré todavÃa la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!
¡Pues yo te amo, oh eternidad!
6