Así habló Zaratustra

Así habló Zaratustra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¿Le es lícito a Zaratustra tener miedo de una sombra? También me parece, a fin de cuentas, que ella tiene piernas más largas que yo».

Así habló Zaratustra, riendo con los ojos y con las entrañas, se detuvo y volviose con rapidez – y he aquí que al hacerlo casi arrojó al suelo a su seguidor y sombra: tan pegada iba ésta a sus talones, y tan débil era. Mas cuando la examinó con los ojos se espantó como si se le apareciese de repente un fantasma: tan flaco, negruzco, hueco y anticuado era el aspecto de su seguidor.

«¿Quién eres?, preguntó Zaratustra con vehemencia, ¿qué haces aquí? ¿Y por qué te llamas a ti mismo mi sombra? No me gustas».

«Perdóname, respondió la sombra, que sea yo; y si no te gusto, bien, ¡oh Zaratustra!, en eso te alabo a ti y a tu buen gusto.

Un caminante soy que ha andado ya mucho detrás de tus talones: siempre en camino, pero sin una meta, también sin un hogar: de modo que, en verdad, poco me falta para ser el judío eterno, excepto que no soy eterno ni tampoco judío.

¿Cómo? ¿Tengo que continuar caminando siempre? ¿Agitado, errante, arrastrado lejos por todos los vientos? ¡Oh tierra, para mí te has vuelto demasiado redonda!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker