Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra – desde que os habéis vuelto alegres otra vez! Todos vosotros, en verdad, habéis florecido: paréceme que flores tales como vosotros tienen necesidad de nuevas fiestas[577]
– de un pequeño y valiente disparate, de algún culto divino y alguna fiesta del asno, de algún viejo y alegre necio-Zaratustra, de un vendaval que os despeje las almas con su soplo.
¡No olvidéis esta noche y esta fiesta del asno, hombres superiores! Esto lo habéis inventado vosotros en mi casa, y yo lo tomo como un buen presagio, – ¡tales cosas sólo las inventan los convalecientes!
Y cuando volváis a celebrarla, esta fiesta del asno, ¡hacedlo por amor a vosotros, hacedlo también por amor a mí! ¡Y en memoria mía![578]».
Así habló Zaratustra.