Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra – la hora se acerca: oh hombre, tú hombre superior, ¡presta atención!, este discurso es para oÃdos delicados, para tus oÃdos – ¿qué dice la profunda medianoche?
5
Algo me arrastra, mi alma baila. ¡Obra del dÃa! ¡Obra del dÃa! ¿Quién debe ser señor de la tierra?
La luna es frÃa, el viento calla. ¡Ay! ¡Ay! ¿Habéis volado ya bastante alto? Habéis bailado: pero una pierna no es un ala.
Vosotros bailarines buenos, todo placer ha acabado ahora, el vino se ha convertido en heces, todas las copas se han vuelto blandas, los sepulcros balbucean.
No habéis volado bastante alto: ahora los sepulcros balbucean: «¡redimid a los muertos! ¿Por qué dura tanto la noche? ¿No nos vuelve ebrios la luna?».
Vosotros hombres superiores, ¡redimid los sepulcros, despertad a los cadáveres! Ay, ¿por qué el gusano continúa royendo? Se acerca, se acerca la hora, –
– retumba la campana, continúa chirriando el corazón, sigue royendo el gusano de la madera, el gusano del corazón ¡Ay! ¡Ay! ¡El mundo es profundo!
6
¡Dulce lira! ¡Dulce lira! ¡Yo alabo tu sonido, tu ebrio sonido de sapo! – ¡desde cuánto tiempo, desde qué lejos viene hasta mà tu sonido, desde lejos, desde los estanques del amor!