Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra [9] La pureza de los ojos y la ausencia de asco en la boca son atributos de Zaratustra a los que se hace referencia en numerosas ocasiones; véase, por ejemplo, en la segunda parte, De los sublimes [«Desprecio hay todavía en sus ojos; y náusea se esconde en su boca» (N. del E. D.)], y en la cuarta, El mendigo voluntario. <<
[10] «El despierto» es un calificativo usual de Buda, que aquí se aplica a Zaratustra. <<
[11] Alusión a 1 Tesalonicenses, 5, 2: «Pues sabéis perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón de noche». <<
[12] La idea de la muerte de Dios, que recorre la obra entera, y su ignorancia por parte del santo eremita serán tema de conversación entre Zaratustra y el papa jubilado cuando ambos hablen del eremita ya fallecido. Véase, en la cuarta parte, Jubilado. <<
[13] Markt es la palabra empleada por Nietzsche, que aquí se traduce literalmente por mercado. No se refiere sólo al lugar de compra y venta de mercancías, sino, en general, a lugar amplio donde se reúne la gente, a plaza pública. Todavía hoy la plaza central de muchas ciudades alemanas se denomina Marktplatz. <<