Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos ¿Qué atrapaste
en el paraÃso de la antigua serpiente?
¿Qué has introducido en ti mismo,
en ti —en ti?…
Ahora enfermo,
por el veneno de la serpiente enfermo:
ahora, cautivo
arrastrando el más mÃsero destino:
en tu propio pozo
trabajando encorvado,
en tu propia cueva abismado,
enterrándote a ti mismo,
sin socorro,
rÃgido
cadáver—,
agobiado por cien lastres,
sobrecargado por ti mismo,
¡el que sabe!
¡el conocedor de sà mismo!
¡el sabio Zaratustra!
Buscabas la más pesada carga:
y te encontraste—,
no te librarás de ti mismo…
Acechando
acuclillado,
¡quien ya no se mantiene erguido!
¡Y aún crees que me absorberá tu tumba,