Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos —se burla cruel:
cuando se ama el abismo hay que tener alas.
no hay que quedar colgado,
como tú, ¡ahorcado!—
¡Oh Zaratustra,
cruelÃsimo Nemrod!
¡Hasta hace poco cazador de Dios,
red para atrapar toda virtud,
flecha del mal!—
Ahora
cazado por ti mismo,
presa de ti mismo,
adentrado en ti mismo…
Ahora—
solitario contigo,
desdoblado en tu propio saber,
entre cien reflejos
ante ti mismo falso,
entre cien recuerdos
inseguro,
fatigado por todas las heridas,
frÃo por todas las heladas,
ahorcado en tu propio lazo,
¡Conocedor de ti mismo!
¡Verdugo de ti mismo!
¿Qué has asido
con el lazo de tu sabidurÃa?