Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos arroja anhelante ahora el anzuelo por sobre su cabeza.
¡Naves perdidas! ¡Ruinas de antiguas estrellas!
¡Mares del porvenir! ¡Cielos inexplorados!
A todos los solitarios lanzo ahora el anzuelo:
¡Responded a la impaciencia de la llama,
pescad para mÃ, pescador en las altas montañas,
mi séptima, mi última soledad!