Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos Ya anochece.
Ya brillan tus ojos
semicerrados,
ya vierten gota a gota
lágrimas de tu rocÃo.
ya sobre la blancura de los mares
se extiende tu purpúreo amor,
tu última felicidad tardÃa.
3
¡Ven, áurea serenidad
¡De la muerte
misterio, dulce, anticipado goce!
—¿Recorrà demasiado presuroso mi senda?
Justo ahora, que mis pies están cansados
me alcanza tu mirada,
me alcanza tu felicidad.
Sólo olas y juego alrededor.
todo lo que fue fatigoso una vez
se ha hundido en azul olvido—
Ociosa está mi nave.
¡TravesÃa y borrasca ha olvidado detrás!
Ahogados deseo y esperanza,
calmos están el alma y el mar.
¡Séptima soledad!
Nunca sentà tan cercana la dulce certeza,
tan cálida la mirada del sol.
—¿No resplandece aún el hielo en mi cima?