Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos Diez años han pasado,
Ni una gota me ha alcanzado,
ni un viento húmedo, ni un rocío de amor
—tierra sin lluvia…
Ruego ahora a mi saber
que no sea avaro en esta sequía:
que él mismo escancie, gotee rocío,
sea él mismo lluvia para el amarillento desierto.
Antaño pedí a las nubes
que se ausentaran de mis montañas;
antaño dije: «¡más luz, tenebrosas!»
Hoy quiero seducirlas para que vuelvan:
«¡cread la oscuridad en torno mío con vuestras ubres!»
—quiero ordeñaros a vosotras,
¡vacas de las alturas!
sabiduría de cálida leche, dulce rocío de amor
derramo sobre la tierra.
¡Lejos, lejos de mí,
verdades de torva mirada!
No quiero sobre mis montañas
ver impacientes verdades amargas.
Áurea de risa
se acerca hoy la verdad a mí,