Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos Aborrezco tanto el seguir como el guiar.
¿Obedecer? ¡No! ¿Mandar? ¡Jamás!
Quien no es terrible para sÃ, no inspira terror a nadie,
y sólo quien causa terror puede dirigir a los demás.
¡Yo, hasta el dirigirme a mà mismo aborrezco!
Semejante a los animales del bosque y del mar, me agrada ensimismarme,
acurrucarme a soñar en encantadores desiertos,
recordarme a mà mismo lejano,
seducirme a mà mismo, hacia mà mismo caminar.
