Ecce homo
Ecce homo Desde el momento en que envía el manuscrito a la imprenta Nietzsche continúa mandando nuevas modificaciones y adiciones, así como corrigiendo pruebas, hasta el 29 de diciembre en que envía los últimos cambios, entre ellos el importante §3 de «Por qué soy yo tan sabio», del que luego se hablará. El 3 de enero de 1889 Nietzsche se desploma psíquicamente y es internado en un sanatorio. Inmediatamente después Peter Gast, su inseparable amigo y amanuense, va a Leipzig para ver los textos de su amigo que se encuentran en manos del editor de éste. En aquel momento Nietzsche es un hombre que acaba de caer en la locura, a quien sólo su madre cuida y por cuya suerte literaria no se preocupan de verdad más que dos personas: Franz Overbeck, el catedrático de Basilea, y Peter Gast. Éste se lleva consigo el manuscrito de Ecce homo y decide sacar una copia en limpio. Pero asustado por lo explosivo del texto, que él lee entonces por vez primera, decide «eliminar» algunos pasajes, «reelaborar» otros, en fin, «castrarlo» para una eventual publicación, según él mismo dice en sus cartas a Overbeck (todas las expresiones entrecomilladas son del propio Peter Gast). Sin embargo, con el manuscrito no se encontraba el aludido § 3 de «Por qué soy yo tan sabio», ya que Nietzsche lo había mandado en folio aparte y había quedado en casa del editor.
Historia de un folio