El Nacimiento De La Tragedia
El Nacimiento De La Tragedia Que en su tendencia Sócrates se halla estrechamente relacionado con EurÃpides es cosa que no se le escapó a la Antigüedad de su tiempo; y la expresión más elocuente de esa afortunada sagacidad es aquella leyenda que circulaba por Atenas, según la cual Sócrates ayudaba a EurÃpides a escribir sus obras[151]. Ambos nombres eran pronunciados a la vez por los partidarios de los «buenos tiempos viejos» cuando se trataba de enumerar a los seductores del pueblo en aquella época: de su influjo procede[152], decÃan, el que el viejo, maratoniano y cuadrado (vierschrötig) vigor de cuerpo y alma sea sacrificado cada vez más a una discutible ilustración (Aufklärung), en una progresiva atrofia de las fuerzas corporales y psÃquicas. En este tono, a medias de indignación y a medias de desprecio, suele hablar de aquellos hombres la comedia aristofanea, para horror de los modernos, que con gusto renuncian ciertamente a EurÃpides, pero que no pueden maravillarse lo suficiente de que Sócrates aparezca en Aristófanes como el primero y el más alto de los sofistas, como el espejo y el compendio de todas las aspiraciones sofÃsticas: en lo cual lo único que procura un consuelo es poner en la picota al mismo Aristófanes, presentándolo como un licencioso y mentiroso AlcibÃades de la poesÃa. Sin detenerme en este lugar a defender contra tales ataques los profundos instintos de Aristófanes, paso a demostrar, basándome en la sensibilidad antigua, la estrecha conexión que existe entre Sócrates y EurÃpides; en este sentido hay que recordar especialmente que Sócrates, como adversario del arte trágico, se abstenÃa de concurrir a la tragedia, y sólo se incorporaba a los espectadores cuando se representaba una nueva obra de EurÃpides[153]. Lo más famoso es, sin embargo, la aproximación de ambos nombres en la sentencia de oráculo délfico, el cual dijo que Sócrates era el más sabio de los hombres, pero a la vez sentención que a EurÃpides le correspondÃa el segundo premio en el certamen de la sabidurÃa[154].