El Nacimiento De La Tragedia
El Nacimiento De La Tragedia EurÃpides es el primer dramaturgo que sigue una estética consciente. Intencionadamente busca lo más comprensible: sus héroes son realmente tal como hablan. Pero dicen todo lo que son, mientras que los caracteres esquileos y sofocleos son mucho más profundos y enteros que sus palabras: propiamente sólo balbucean acerca de sÃ. EurÃpides crea los personajes mientras a la vez los diseca: ante su anatomÃa no hay ya nada oculto en ellos. Si Sófocles dijo de Esquilo que éste hace lo correcto, pero inconscientemente[254], EurÃpides habrá tenido de él la opinión de que hace lo incorrecto, porque lo hace inconscientemente. Lo que sabÃa de más Sófocles, en comparación con Esquilo, y de lo que se ufanaba, no era nada que estuviese situado fuera del campo de los recursos técnicos; hasta EurÃpides, ningún poeta de la Antigüedad habÃa sido capaz de defender verdaderamente lo mejor suyo con razones estéticas. Pues cabalmente lo milagroso de todo este desarrollo del arte griego es que el concepto, la consciencia, la teorÃa no habÃan tomado aún la palabra, y que todo lo que el discÃpulo podÃa aprender del maestro se referÃa a la técnica. Y asÃ, también aquello que da, por ejemplo, ese brillo antiguo a Thorwaldsen es que éste reflexionaba poco y hablaba y escribÃa mal, en que la auténtica sabidurÃa artÃstica no habÃa penetrado en su consciencia.