El Nacimiento De La Tragedia

El Nacimiento De La Tragedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nietzsche no se defendió personalmente. La desagradable tarea fue encomendada a Rohde, aunque Wagner se apresuró a publicar una Carta abierta a F. Nietzsche en el mismo periódico en que Rohde había hecho aparecer su primer escrito. El entusiasmo de Wagner era comprensible (uno de los mucho motivos de entusiasmo para Wagner era que el libro no tuviese notas), pero necesariamente tenía que comprometer todavía más a Nietzsche. Lo que éste necesitaba, si es que la necesitaba, era una defensa que viniera de un filólogo. Y aquí es donde radica el malentendido. Hasta el mismo Nietzsche creía que lo que él había escrito era un libro filológico, y por eso había puesto debajo de su nombre, en la portada de la obra: «Catedrático ordinario de filología clásica en la Universidad de Basilea». Rohde, en todo caso, con amistad sacrificada, salió en su defensa como filólogo, y publicó a finales del año otro panfleto titulado Afterphilologie [Pseudofilología] (Leipzig, 1872), que, con vistas al público, se presentaba como Mensaje de un filólogo a R. Wagner y que empieza con estas palabras: «¡Venerado maestro!». Si el escrito de Wilamowitz no se puede leer sin repugnancia, por el sinnúmero de insultos en él acumulados, el de Rohde no le queda a la zaga, y tal vez lo supera. Wilamowitz no se calló, sino que contestó con una «segunda parte» de ¡Filología del futuro! (Berlín, 1873), cuyo penúltimo párrafo dice:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker