El Nacimiento De La Tragedia
El Nacimiento De La Tragedia El 19 de abril de 1869 llega F. Nietzsche a Basilea. Tiene veinticuatro años y acaba de ser nombrado catedrático de filología clásica en aquella universidad. Como es bien sabido, fue este nombramiento, en la académicamente rigurosa Alemania, algo sorprendente. Nietzsche, que no había presentado ninguna tesis doctoral, recibió, sin embargo, de la Universidad de Leipzig el título de doctor, sobre la base de los trabajos publicados por él en la revista Rheinisches Museum, dirigida por su maestro Ritschl. De un golpe, pues, y como por arte de magia parece Nietzsche haber alcanzado todo lo que podía esperar alcanzar en una carrera docente universitaria. Ahora, sin embargo, Nietzsche tiene que demostrar a sus colegas los filólogos que aquel nombramiento no había sido una arbitrariedad ni un acto de nepotismo. Ahora Nietzsche tiene que escribir «un libro»: su primera obra. Un libro, además, que fuese cual fuese su tema, tenía que estar escrito mirando con el rabillo del ojo a sus colegas. Y como en aquella época Nietzsche está empapado de filosofía schopenhaueriana; y como además siente un entusiasmo sin límites por la obra musical de Wagner, el cual le honra con su amistad íntima y a quien él visita todos los fines de semana; y como, por otro lado, sus relaciones con la filología eran muy extrañas y peculiares (unas relaciones de verdadero enamorado: fervor extático, y a la vez asco y odio): el libro que de aquí podía salir tenía que ser, por necesidad, «algo imposible», como dice su mismo autor.