Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano ENNOBLECIMIENTO DE LA REALIDAD.— Porque los hombres veÃan en el instinto afrodisÃaco una divinidad y la sentÃan agitarse en ellos con un reconocimiento llevado hasta la adoración, esta pasión, en el transcurso del tiempo, se ha complicado con series de concepciones más elevadas, y por lo tanto, se ha ennoblecido. Asà fue como algunos pueblos, gracias a este arte de idealización, hicieran de ciertas enfermedades poderosos auxiliares de la civilización, por ejemplo, los griegos, que en primitivos tiempos sufrÃan grandes epidemias nerviosas (bajo la forma de epilepsia y baila de San Vito), formaron de ello el tipo magnÃfico de la Bacante. Los griegos lo poseÃan todo menos una salud equilibrada; su secreto estribaba en hacer a la enfermedad, teniendo en cuenta su poder, los honores de una divinidad.
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