Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano 226
ORIGEN DE LA FE.— El espíritu dependiente obra, no por razones, sino por costumbre; si es, por ejemplo, cristiano, no es porque haya examinado las religiones y elegido entre ellas; si es inglés, no es porque sea partidario de Inglaterra; adoptó al cristianismo y a Inglaterra, a la manera de un hombre que por haber nacido en un país vitícola, se hace bebedor.
Oblíguese, por ejemplo, a un espíritu dependiente, a exponer sus razones contra la bigamia, y se verá experiencia como un sagrado celo por la monogamia descansa en la costumbre. El habituarse a principios intelectuales no apoyados en razones, es lo que se llama creencia.
227