Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano Su historia es corta, violenta, su influencia se interrumpe bruscamente. Casi de todos los grandes helenos puede decirse que parecen haber venido demasiado tarde; tanto de Esquilo como de Píndaro, de Demóstenes, de Tucídides, como de la generación que les siguió, y así de todos los demás. Es lo que existe de tempestuoso y extraño en la historia griega. Hoy, es verdad, la admiración se dirige el Evangelio de la tortuga.