Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano PROPIEDAD Y JUSTICIA.— Cuando los socialistas prueban que la división de la propiedad en la humanidad actual es consecuencia de innumerables injusticias y violencias, y que declinan in summa toda obligación hacia una cosa cuyo fundamento es tan injusto, consideran un hecho aislado. Todo el pasado de la antigua civilización está fundado en la violencia, la esclavitud, el engaño, el error; pero nosotros, herederos de todas las condensaciones y circunstancias de ese pasado, no podemos anonadarlo por decreto, ni tenemos tampoco derecho para suprimir de él ni un solo pedazo. Los sentimientos de injusticia están igualmente en las almas de los no poseedores; no son mejores que los poseedores y no tienen ningún privilegio moral, pues han tenido alguna parte de los antiguos poseedores. No es de nuevas particiones hechas por la violencia, sino de transformaciones graduales de las ideas, de lo que tenemos necesidad; es necesario que en todos la justicia se robustezca y se debilite el instinto de la violencia.
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