Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano VICTORIA CONJETURAL DEL ESCEPTICISMO.— Admitamos por un momento el punto de vista escéptico: supuesto que no existe otro mundo metafísico, y que todas las explicaciones suministradas por la metafísica del único mundo conocido por nosotros nos sean inútiles, ¿cómo ver los hombres y las cosas? Ésta es una de las cosas que podrían ser útiles, aun en el caso de que la cuestión de saber si probaron algún cálculo metafísico Kant y Schopenhauer, fuese alguna vez descartada. Pues es muy posible, según la verosimilitud histórica, que los hombres lleguen a ser escépticos en este sentido. Otra cuestión: ¿cómo se arreglará la sociedad humana bajo la influencia de tales convicciones? Quizá la prueba científica de algún mundo metafísico, cualquiera que lo sea, es ya tan difícil, que la humanidad no llegará jamás a mayor desconfianza. Y si se desconfía de la metafísica se sacan las mismas consecuencias que si fuese directamente refutada y no se tuviese el derecho de creer ya en ella. La cuestión histórica, tocando una convicción no metafísica de la humanidad, permanece idéntica en ambos casos.
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