Humano, demasiado humano

Humano, demasiado humano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ASALTAR O INVADIR.— Comentemos frecuentemente la falta de tratar como enemigo una tendencia, un partido o una época, porque no llegamos sino por casualidad a ver su lado exterior o los «defectos de sus cualidades», que están a ella necesariamente unidos, quizá porque nosotros mismos hemos tomado parte en ellos. Entonces le volvemos las espaldas y tomamos una dirección opuesta, cuando lo mejor sería buscarles su lado bueno o creerlo en nosotros mismos. Es verdad que es necesaria una mirada muy fuerte y una voluntad mejor para hacer progresar lo que evoluciona y no está concluido sino para penetrarlo y relegarlo en su imperfección.

585

MODESTIA.— Existe una verdadera modestia (la de reconocer que no somos nuestra propia obra), y conviene bien, sin duda, al espíritu grande, porque puede quizá comprender justamente la idea de plena irresponsabilidad (aun para el bien que cree). La inmodestia del hombre grande no es odiosa en lo que él sienta su fuerza, sino porque quiera probar su fuerza maltratada a los demás, tratándolos como su señor y observando hasta qué punto le tolera. Ordinariamente, esto prueba la falta de sentimiento seguro de su fuerza, y por ello hace dudar a los hombres de su grandeza. En este sentido la inmodestia, aunque no sea sino desde el punto de vista de la habilidad, debe aconsejársele con tesón.

586


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker