Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano CAUSA Y EFECTO CONFUNDIDOS.— Buscamos inconscientemente los principios y las opiniones teóricas que son apropiadas a nuestro temperamento, aunque parezca que son apropiadas a nuestro temperamento, aunque parezca que son los principios y las teorías las que han creado nuestro carácter. Nuestro pensamiento y nuestro juicio son reputados, conforme a las apariencias, ser la causa de nuestro ser; pero en el hecho es nuestro ser la causa de que juzguemos y pensemos de tal o cual manera. ¿Y qué es lo que nos determina a esta comedia casi inconscientemente? La indolencia y el dejar hacer, y algo también el deseo vanidoso de que lo tengan a uno lógico por uniforme en el pensamiento, pues esto procura la consideración, da la confianza y el poder.
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EDAD Y VERDAD.— Los jóvenes aman lo interesante y lo singular, importándoles poco lo que tenga de verdadero o de falso. Los espíritus más maduros aman de la verdad lo que hay en ella de más interesante y singular. Los cerebros bien madurados ya, en fin, aman la verdad aun en las cosas en que aparece desnuda y simple y causa fastidio al hombre vulgar, porque han observado que la verdad tiene la costumbre de decir lo que posee de más elevado en espíritu con aire de sencillez.
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