Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano 62
LA EMBRIAGUEZ DE LA VENGANZA.— Los hombres groseros que se creen ofendidos tienen costumbre de aumentar tanto como pueden el grado de ofensa que se les ha inferido, y de narrar sus causas exagerándolas demasiado, sólo para tener el derecho de embriagarse con los sentimientos de odio y de venganza luego que despiertan en su corazón.
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VALOR DEL EMPEQUEÑECIMIENTO.— Muchos hombres, tal vez la inmensa mayorÃa, tienen absoluta necesidad, para sostener el respeto de sà mismos y cierta lealtad de conducta, de rebajar en su concepto y humillar a todos los hombres que conocen. Y como las naturalezas mezquinas se encuentran en mayorÃa, e importa mucho que tengan esta lealtad o la pierdan, se desprende…
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