Más allá del bien y del mal
Más allá del bien y del mal ¿Amar a nuestros enemigos? Yo creo que eso se ha aprendido bien: hoy eso ocurre de mil maneras, en lo grande y en lo pequeño; incluso a veces ocurre ya algo más elevado y más sublime —nosotros aprendemos a despreciar cuando amamos, y precisamente cuando mejor amamos: —pero todo esto ocurre de manera inconsciente, sin ruido, sin pompa, con aquel pudor y aquel ocultamiento propios de la bondad que prohiben a la boca decir la palabra solemne y la fórmula de la virtud. La moral como afectación —repugna hoy a nuestro gusto. Esto es también un progreso: como el progreso de nuestros padres fue el que a su gusto acabase por repugnarle la religión como afectación, incluidas la hostilidad y la acritud volteriana contra la religión (y todo lo que en aquel tiempo formaba parte de la mÃmica de los librepensadores). Con la música que hay en nuestra conciencia, con el baile que hay en nuestro espÃritu es con lo que no quieren armonizar ninguna letanÃa puritana, ningún sermón moral y ninguna probidad.
217