Más allá del bien y del mal
Más allá del bien y del mal 266
«Sólo es posible estimar verdaderamente a quien no se busca a sí mismo.» - Goethe al consejero Schlosser.
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Hay entre los chinos un proverbio que las madres enseñan ya a sus hijos: siao-sin «¡haz pequeño tu corazón!» Ésta es la auténtica tendencia fundamental en las civilizaciones tardías: yo no dudo de que lo primero que un griego antiguo reconocería también en nosotros los europeos de hoy sería el autoempequeñecimiento - con sólo esto «repugnaríamos ya a su gusto». –
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