Poemas
Poemas endulzada por el sol, por el amor ungida, —
del árbol arranco sólo una verdad madura. 155 >>
Hoy alargo la mano
hacia el azar seductor,
soy lo bastante listo
para conducir y engañar al azar como a un niño.
Hoy quiero ser acogedor
ante lo indeseable,
incluso ante el destino no quiero ser punzante,
Zaratustra no es un erizo. 156 >>
Mi alma,
insaciable, con su lengua
ha lamido ya todo lo bueno y lo malo,
se ha hundido en todas las profundidades.
Pero siempre, como un corcho,
vuelve a la superficie,
flota como aceite sobre pardos mares:
a causa de este alma me llaman el Dichoso. 157 >>
¿Quiénes fueron mi padre y mi madre?
¿No fue mi padre el PrÃncipe Abundante
y mi madre la Risa Sosegada?
¿No es fruto de tal maridaje
esta esfinge que soy,
hostil a la luz,