Los discipulos en Sais
Los discipulos en Sais Es notable el hecho de que el presentimiento general de ese objeto se encuentre en los líquidos, los fluidos y los cuerpos sin forma. La torpeza y la inercia de los cuerpos sólidos podría, de modo significativo, originar la creencia de que son subordinados e inferiores. Y sin embargo, pronto tropezó un pensador con la dificultad de explicar las formas surgidas de los océanos y demás fuerzas informes. Trató de hacer comprender las cosas, encadenando ideas e imaginando, en primer término, un corpúsculo formado, consistente, e infinitamente pequeño; creyó poder construir el monstruoso edificio con ese mar de polvo y la cooperación de seres inteligentes y de fuerzas atractivas o repulsivas. Antes aún, hallamos, en lugar de explicaciones científicas, leyendas y poemas llenos de imágenes notables; los hombres, los dioses y los animales trabajan en común, y se describe, de la manera más natural, el nacimiento del universo. Por lo menos, se adquiere la certeza del origen accidental y mecánico del mundo; tal representación es significativa, hasta para aquellos que desprecian las concepciones desordenadas de la imaginación.