La rebelión de las masas
La rebelión de las masas La división de la sociedad en masas y minorÃas excelentes no es, por lo tanto, una división en clases sociales, sino en clases de hombres, y no puede coincidir con la jerarquización en clases superiores e inferiores. Claro está que en las superiores, cuando llegan a serlo, y mientras lo fueron de verdad, hay más verosimilitud de hallar hombres que adoptan el «gran vehÃculo», mientras las inferiores están normalmente constituidas por individuos sin calidad. Pero, en rigor, dentro de cada clase social hay masa y minorÃa auténtica. Como veremos, es caracterÃstico del tiempo el predominio, aun en los grupos cuya tradición era selectiva, de la masa y el vulgo. AsÃ, en la vida intelectual, que por su misma esencia requiere y supone la calificación, se advierte el progresivo triunfo de los seudointelectuales incualifÃcados, incalificables y descalificados por su propia contextura. Lo mismo en los grupos supervivientes de la «nobleza» masculina y femenina. En cambio, no es raro encontrar hoy entre los obreros, que antes podÃan valer como el ejemplo más puro de esto que llamamos «masa», almas egregiamente disciplinadas.