La rebelión de las masas
La rebelión de las masas [45] Merecería la pena de insistir sobre este punto y hacer notar que la época de las Monarquías absolutas europeas ha operado con Estados muy débiles. ¿Cómo se explica esto? Ya la sociedad en torno comenzaba a crecer. ¿Por qué, si el Estado lo podía todo —era «absoluto»—, no se hacía más fuerte? Una de las causas es la apuntada: incapacidad técnica, racionalizadora, burocrática, de las aristocracias de sangre. Pero no basta esto. Además de eso aconteció que en el Estado absoluto aquellas aristocracias no quisieron agrandar el Estado a costa de la sociedad. Contra lo que se creee, el Estado absoluto respeta instintivamente la sociedad mucho más que nuestro Estado democrático, más inteligente, pero con menos sentido de la responsabilidad histórica. <<
[46] Recuérdense las últimas palabras de Septimio Severo a sus hijos: Permaneced unidos, pagad a los soldados y despreciad al resto. <<
[47] Véase Elie Halévy: Histoire du peuple anglais au XIXe siècle (tomo I, pág. 40, 1912). <<
[48] Véase el ensayo «Hegel y América». [Incluido en Meditación del pueblo joven]. <<
[49] Véase el ensayo «Sobre la muerte de Roma» en El Espectador, tomo VI. <<