La rebelión de las masas
La rebelión de las masas [50] Esto es lo que hace la razón física y biológica, la «razón naturalista», demostrando con ello que es menos razonable que la «razón histórica». Porque ésta, cuando trata a fondo de las cosas y no de soslayo como en estas páginas, se niega a reconocer como absoluto ningún hecho. Para ella, razonar consiste en fluidificar todo hecho descubriendo su génesis. Véase, del autor, el ensayo Historia como sistema. <<
[51] Sería interesante mostrar cómo en Cataluña colaboran dos inspiraciones antagónica: el nacionalismo europeo y el ciudadismo de Barcelona, en que pervive siempre la tendencia del viejo hombre mediterráneo. Ya he dicho otra vez que el levantino es el resto del homo antiquus que hay en la Península. <<
[52] Homogeneidad jurídica que no implica forzosamente centralismo. <<
[53] El sentido de esta abrupta aseveración que supone una idea clara sobre lo que es la política, toda política —la «buena» como la mala—, se hallará en el tratado sociológico del autor titulado El hombre y la gente. <<
[54] Véase, del autor, «El origen deportivo del Estado», en El Espectador, tomo VII. <<
[55] Véase Dopsch: Fundamentos económicos y sociales de la civilización europea. 2ª edición, 1924, tomo II, págs. 3 y 4. <<