La rebelión de las masas
La rebelión de las masas [56] Los romanos no se resolvieron a llamar ciudades a las poblaciones de los bárbaros, por muy denso que fuese el caserÃo. Las llamaban «faute de mieux», sedes aratorum. <<
[57] Sabido es que el Imperio de Augusto es lo contrario del de su padre adoptivo, César, aspiró a instaurar. Augusto opera en el sentido de Pompeyo, de los enemigos de César Hasta la fecha, el mejor libro sobre el asunto es el de Eduardo Meyer: La MonarquÃa de César y el Principado de Pompeyo, 1918. <<
[58] Ni siquiera como puro hecho es verdad qeu todos los españoles hablen español, ni todos los ingleses inglés, ni todos los alemanes alemán. <<
[59] Quedan, claro está, fuera dlos casos de Koinón y lingua franca, que no son lenguajes nacionales, sino especÃficamente internacionales. <<
[60] Confirma esto lo que a primera vista parece controvertirlo: la concesión e la ciudadanÃa a todos los habitantes del Imperio. Pues resulta que esta concesión fue hecha precisamente a medida que iba perdiendo su carácter de estatuto polÃtico, para convertirse o en simple carga y servicio al Estado o en mero tÃtulo de derecho civil. De una civilización en que la esclavitud tenÃa valor de principio no se podÃa esperar otra cosa. Para nuestras «naciones», en cambio, fue la esclavitud sólo un hecho residual. <<