La rebelión de las masas
La rebelión de las masas [74] Si el lector intenta informarse, se encontrará, una y otra vez, con la fórmula elusiva de que los doctrinarios no tenían una doctrina idéntica, sino que variaba de uno a otro. Como si esto no aconteciese en toda escuela intelectual y no constituyese la diferencia más importante entre un grupo de hombres y un grupo de gramófonos. <<
[75] En estos últimos años, M. Charles H. Pouthas ha tomado sobre sí la fatigosa tarea de despojar los archivos de Guizot y ofrecernos en una serie de volúmenes un material sin el cual sería imposible emprender la ulterior faena de reconstrucción. Sobre Royer-Collard no hay ni eso. A la postre resulta que es preciso recurrir a los estudios de Faguet sobre el idearium de uno y otro. No hay nada mejor, y aunque son sumamente vivaces, son por completo insuficientes. <<